10.7.09
Cala Llevadó, en Tossa de Mar, sigue siendo uno de los lugares más deliciosos de la Costa Brava. Siempre digo que podría quedarme allí mucho tiempo. Más, al menos, de las semanas interrumpidas que pasamos entre mayo y septiembre. Como uno no es especialmente nostálgico, el regreso a Barcelona no supone una carga. Sobre todo si, a la vuelta, encuentro en el buzón las nuevas publicaciones de la editorial Papers de Versàlia, la editorial de Sabadell que dirigen, entre otros, Josep Gerona y Esteban Martínez. Recibo dos libros que engrosan su catálogo: El tomb de les batalles, de Miquel-Lluís Muntané, y Amarres, de Esteban Martínez. Ya lo dije cuando hablé del libro de Jorge Brotons en esta editorial, son libros muy cuidados, que invitan, antes que nada, a la lectura. Ya quisieran muchas editoriales tener el buen gusto de Papers. Imagino que, como a otras muchas, la distribución no es la que les gustaría. Otro aspecto que merece la pena citar es que cada libro de poemas viene acompañado de varios grabados, algo que completa la lectura y sirve, de paso, para visualizar el poema. Todo ello configura una edición sugerente, casi entrañable. Ayuda, claro está, su catálogo, con un buen puñado de escritores en catalán y castellano. Además, publican una serie de cuadernillos o plaquettes temáticos. Esta vez, dedicado a la ciudad. Lleva por título “perquè la ciutat és sempre la mateixa” (cosa, por cierto, que suscribo). Contiene más de treinta autores, que dedican un poema a un lugar concreto. Y viene acompañado de un mapa, a modo de índice, donde sitúan esas ciudades poéticas que tanto juego han dado a la historia de la literatura. Yo colaboré con un texto dedicado al barrio granadino del Albayzín. No lo reproduciré en Elca. Su lectura tiene que llegar en este formato, el más adecuado. Los de Papers de Versàlia se merecen tener nuevos lectores. Ellos y un buen número de editoriales “menores” en distribución, pero grandes en contenido. Estoy pensando, también, en la editorial Littera Libros.
3.7.09
Fin de temporada
El lunes pasado, en La Cigale, fin de temporada. Para la ocasión, una lectura abierta, donde el público intervino con textos propios y ajenos. Han dado cuenta Juan Salido-Vico y Eduardo Duarte. En fin, una de las noches más divertidas en La Cigale y una manera perfecta de aplazar las lecturas hasta finales de septiembre.
PD: Nunca pensé que Boris Vian pudiera trasnochar en un bar del sur de Gràcia. Ni que Jorge Oteiza escribiera un poema directo al estómago de esa Barcelona diseñada hasta la extenuación (mérito, en definitiva, de David Chacorí). Tampoco que en un mismo recital aparecieran Fonollosa y Manuel Alcántara. Cosas del directo.
24.6.09
Kadaré/Bernad
Me parece un gran acierto premiar con el Príncipe de Asturias de las Letras a Ismail Kadaré. Es un escritor estupendo, uno de los autores más sugerentes, más interesantes, que he leído. Me gustó mucho su inquietante novela El palacio de los sueños, y disfruté con su deliciosa Noviembre de una capital. Su lectura, desde entonces, no me ha abandonado. Como me ocurrió, mucho antes, con Kafka. De hecho, a menudo pienso que tengo en Albania un viaje pendiente. A pesar, por cierto, de Sánchez Dragó.
A modo de Félix Romeo, salto a otra cosa. Al lunes pasado y a la lectura de Olga Bernad en La Cigale, concretamente. Fue un placer conocerla y charlar un rato con esta poeta zaragozana que comenzó siendo escritora hace mucho tiempo, aunque sea ahora cuando se reconozca su talento. En breve saldrá su libro Caricias Perplejas, que ya cuenta con un buen número de lectores. Y los que le quedan. Bernad sabe escribir para los demás sin necesidad de renunciar a ella misma. Tiene la capacidad de emocionar, sin estridencias, sino con una voz intensa, profunda. Ella fue la penúltima invitada a estos ciclos que muy originalmente titulamos Juan Salido-Vico y yo como Els dilluns de La Cigale, por aquello de que se hacen los lunes. Lecturas, dicho sea de paso, que se acompañan con un cuaderno poético con una muestra de la obra de los autores invitados, diseñado por Lourdes Roselló, y cuya portada corresponde, esta vez, a Agustín Calvo Galán.
A modo de Félix Romeo, salto a otra cosa. Al lunes pasado y a la lectura de Olga Bernad en La Cigale, concretamente. Fue un placer conocerla y charlar un rato con esta poeta zaragozana que comenzó siendo escritora hace mucho tiempo, aunque sea ahora cuando se reconozca su talento. En breve saldrá su libro Caricias Perplejas, que ya cuenta con un buen número de lectores. Y los que le quedan. Bernad sabe escribir para los demás sin necesidad de renunciar a ella misma. Tiene la capacidad de emocionar, sin estridencias, sino con una voz intensa, profunda. Ella fue la penúltima invitada a estos ciclos que muy originalmente titulamos Juan Salido-Vico y yo como Els dilluns de La Cigale, por aquello de que se hacen los lunes. Lecturas, dicho sea de paso, que se acompañan con un cuaderno poético con una muestra de la obra de los autores invitados, diseñado por Lourdes Roselló, y cuya portada corresponde, esta vez, a Agustín Calvo Galán.
14.6.09
Revista Kafka, 5
Ya podéis consultar el nuevo número de la revista Kafka. Para la ocasión, artículos de Santos Domínguez y Simón Viola; poemas de Antonio Reseco, José Manuel Díez y Juan Manuel Macías; relatos de Antonio Serrano Cueto, Salvador Gutíerrez Solís, Gemma Pellicer y Rafael Fombellida; material plástico a cargo de Zoe López. La entrevista, en esta ocasión, es a Esther Tusquets.
Esperamos que esta nueva entrega aumente, si cabe, el interés de números anteriores.
8.6.09
Brindis 00
Marta Badia, la presidenta de la asociación cultural Diente de Oro de Granada, me hace llegar la última vitola del Anaïs (digo Anaïs, porque para mí las vitolas siempre llevarán ese nombre, al margen de que luego se llamara de otra manera o se cambiara el lugar de los recitales). Durante varios lunes han mantenido un ciclo de lecturas poéticas, desde el año 2003, si no recuerdo mal. Por allí ha pasado buena parte del panorama literario actual. El día de la lectura se vendía una pequeña plaquette con una muestra de la obra del escritor invitado. Recuerdo mi lectura, en noviembre de 2004. A la vitola la titulé Las esquinas del mar, plagiando un verso de David Vegue. Después de cien lunes, se despiden. Para la ocasión, cierran el ciclo con un último cuadernillo, titulado Brindis 00, prologado por otro amigo, Mariano Maresca, y dedicado al poeta Javier Egea. Al fin y al cabo, uno de los cometidos de la asociación era servir como centro de documentación de la obra del escritor granadino. Entre los poetas invitados: Juan Carlos Friebe, Antonio Jiménez Millán, Alfonso Salazar, Luis García Montero, Iñaqui López de Aberasturi , Javier Benítez, Ángeles Mora, Trinidad Gan o Ernesto Pérez Zúñiga, entre otros. Yo colaboro con este poema:
TESTAMENT
A pesar de sus ojos he salido a la calle
Javier Egea
Ya es hora de admitir la derrota,
porque el tiempo se ha vuelto
mucho más frágil.
Es hora de admitir la añoranza
de ese punto de luz sobre el río
que, alguna vez, bien pudo ser la vida.
No es cuestión de memoria,
sino de fracaso.
La soledad se elabora a base
de ir juntando pequeñas ganancias,
de acumular sin certeza las minúsculas
anécdotas de una ciudad a medianoche.
Por el día, también yo
caminé por extramuros,
y sentí la ausencia como una muestra
impalpable de la densidad del territorio.
Recorrí calles en deuda con el frío,
falsas avenidas en donde el hielo
no era más que una presencia
vaga de la sombra.
Y volví, sin saberlo, al hogar más vacío.
Yo también pensé en reconstruir
las ruinas, y como todos volví
a escribir sobre el agua que tarde o temprano
situaría los límites. Oí las mismas voces, intentando
equipararlas al sonido de mi propia boca.
Por eso, cuesta ahora imaginar
que cada tramo pueda olvidarse.
Se perderá –no me cabe duda –,
como la luz del tabaco se escapa
en cada poso de ceniza.
Ahora lo sé.
Sólo escribí para morir con cierta dignidad.
2.6.09
Francisco León
Como ya nos tiene acostumbrados, Juan Manuel Macías, en la sección Firmas invitadas, de la editorial DVD, acaba de publicar su pertinente entrevista y selección literaria. En este caso, al escritor Francisco León. La traigo al caso porque me ha parecido una de las mejores firmas hasta el momento. Conocía a León por Las afinidades electivas, citado, hace ya, por Álvaro Valverde. Ahora viene a esta página que con tan buena mano dirige Juan Manuel. Un placer, ya digo, leerla. Y un placer mayor encontrarnos con frases como la siguiente:
De alguna forma, el destello final del poema se halla oculto en los dos primeros versos.
28.5.09
Gràcies
Vayamos por partes. La primera y única, por ahora, es que aún no soy capaz de escribir lo que ocurrió ayer. Hay cosas que sólo están hechas para ser disfrutadas. Y esta es una de ellas. Como lo será esta noche, cuando vaya al Camp Nou. Podría recomendar, por el momento, el magnífico artículo de Sergi Pàmies hoy en La Vanguardia. O el de Emilio Pérez de Rozas en El Periódico de Catalunya. Poco más. Es más difícil escribir sobre la felicidad.

